Cómo identificar el talento

De nuevo volvemos a tratar el tema del talento. Vincent Lombardi dijo: “No me diga que es difícil navegar en contra de la corriente, dependerá del equipo que haya formado”.

Sabemos que en el mundo hay mucho talento, la cuestión está en saberlo identificar, y mejor aún no dejarlo escapar.

En más de una ocasión el talento lo tenemos muy cerca, en nuestra propia empresa, en tu propia farmacia, en tu familia, amigos. Otras veces, hay que salir a buscarlo fuera.

Cuando nos consultan consejos para preparar una buena entrevista, siempre decimos lo mismo y seguimos manteniéndolo, LA ACTITUD. La actitud es lo primero. Para una entrevista, independientemente del puesto de trabajo, la actitud es lo que más se valora.

Si el profesional, a pesar de no ser técnicamente brillante, tiene una actitud positiva, proactiva, muestra empatía, fuerza, ganas de trabajar, ilusión y buena disposición, tiene mucho ganado. Si por el contrario, muestra poco entusiasmo e interés, y encima sus preguntas son sobre salario, horario, vacaciones, lo más probable es que se quede fuera de la vacante.

Si además, a la actitud positiva añadimos esfuerzo, trabajo y resistencia a la adversidad, es seguro que estemos muy cerca de haber identificado talento. Y este consejo es válido tanto para identificar a un ejecutivo como a un auxiliar de farmacia.

Si buscas una persona con talento y la encuentras, no cometas el error de dejarla escapar. Puede resultarte muy caro. Muchas veces, especialmente en multinacionales, se rechaza el talento personal de algunos profesionales por aquello de evitar el agravio comparativo en asuntos de remuneración individual. Es decir, se terminan rechazando por motivos económicos a profesionales con mucho talento porque no pueden tener igual o mayor retribución que otros profesionales medirocres que llevan muchos años en la empresa siendo eso, mediocres.

Otra conducta habitual que va en contra de la identificación del talento es el de las recomendaciones. El hecho de recomendar a alguien no es un problema, la cuestión está dejarse llevar y sentir predilección por esa persona recomendada sin dar las mismas oportunidades al resto de candidatos. Pero por otro lado, tampoco se debería discriminar negativamente a un candidato por el hecho de que haya sido recomendado.

En definitiva, en la selección de equipos hay que ser exigentes, porque todo depende de las personas que conformen el equipo. Es importante que seamos capaces de rodearnos del mejor talento posible.